La furia Huracán continua esta tarde contra la Universidad de Virginia en un partido decisivo para los Huracanes fuera de casa.
La Universidad de Miami (5-3, 2-2) intentará conseguir revancha contra los Cavaliers (5-3, 3-1) quienes ganaron 48-0 el año pasado en el último partido en el Orange Bowl. Una victoria para los de Randy Shannon significaría cuatro éxitos seguidos, tres de liguilla, y clasificación para un partido bowl.
“No son un equipo que falla mucho,” informó Shannon en su rueda de prensa semanal. ‘‘Son un equipo muy bien entrenados y están consiguiendo que sus jugadores hagan todo bien.”
“Ellos ejecutan lo que quieren y hacen lo necesario para ganar partidos.”
Los Huracanes vuelven al terreno de juego tras tres victorias seguidas. La última, contra Wake Forest 16-10, fue una sorpresa para el equipo joven.
El QB Robert Marve ganó el premio de novato de la semana tras su excelente partido. El joven completó 11 de 20 pases para 153 yardas y corrió para otras 56 y el touchdown decisivo.
“Todavía me estoy acostumbrando al conjunto ofensivo,” declaró el joven. “Estoy contento con la forma que estoy manejando el juego y las jugadas que e podido crear.”
El premio fue el tercero de la temporada para el conjunto y el segundo para Marve.
Lo que les toca ahora es un equipo que no pierde en sus últimos cuatro partidos, incluyendo victorias las últimas dos semanas contra #18 North Carolina, un equipo que ganó en Miami, y #21 Georgia Tech.
Virginia perdió el primer partido de liguilla contra Duke antes de rematar contra Maryland 31-0. Su victoria contra East Carolina, un equipo que se vio dentro de la Top 25 durante las primeras semanas de la temporada, siguió.
“Ellos han hecho un trabajo tremendo respondiendo y cambiando cosas,” expresó Shannon.
Pero para Miami todo depende como juegan ellos mismos y no el equipo contrario.
“Los jóvenes están empezando a entender lo que hay que hacer y los mayores como Sam Sheilds también,” indicó el entrenador. “Sam conoce lo que tiene que hacer para el equipo. Sam sabe que tiene que ganarnos partidos.”
Lo difícil para los Huracanes será jugar fuera de casa. Aunque han ganado los últimos dos partidos fuera de Dolphin Stadium, contra Texas A&M y Duke, tres de los últimos cuatro serán fuera de casa.
En Chalottesville, proclamó Shannon les esperara “una buena atmósfera con buenos aficionados. Han ganado cuatro partidos seguidos y como el partido es al medio día todos estarán preparados.”
Marc Verica es el encargado por el aire, pero sus números esta temporada no asustan, solo cinco touchdowns y nueve intercepciones. Lo importante para los Huracanes será detener a Cedric Peerman quien lidera el conjunto corriendo el balón y a marcado siete veces.
Si los Huracanes pueden detener a Cavaliers en el césped hay muchas opciones para victoria, pero sea Robert Marve o Jacory Harris, el QB suplente, el conjunto ofensivo va a tener que marcar puntos en una ambiente bastante enemigo.
As seen in El Nuevo Herald: http://www.elnuevoherald.com/216/story/313344.html

